¡TIBURÓN!

El temor a la mordida de un tiburón es uno de los sentimientos que a todo surfista nos suele abordar en nuestros baños. Evidentemente existen lugares del mundo en los que el riesgo al encuentro con un escualo es mucho mayor que en otro.

Pero no os preocupéis, una vez os hayáis sumergido en este apasionante deporte ¡estaréis perdidos!

En vuestros viajes por el mundo, los museos y monumentos adquirirán un segundo plano, os centraréis principalmente en el surf, eligiendo destinos paradisíacos en los que las olas sean óptimas para surfear.

Ocuparéis horas y horas de vuestro tiempo buscando en internet o preguntando a nativos sobre los mejores ‘spots’ de la zona, haciendo lo imposible para llegar a ese ‘point break’ perfecto.

Será así como finalmente darás con lugares increíbles, siendo éstos donde los tiburones suelen frecuentar debido a sus aguas salvajes con abundante fauna marina, coto de caza perfecto para un depredador.

 

Quizá conocerlos más a fondo nos ayude a comprender mejor su naturaleza y a exiliar esa imagen de ‘seres sedientos de sangre humana’ que muchos tienen de este magnífico animal y que tan lejos queda de la realidad, así que empezaremos nombrando a los más populares:

 

Tiburón blanco (Carcharodón carcharias)

Considerado el depredador más grande y fiero de los mares, ha sido a lo largo de la historia el más temido y admirado de todos.

Su robusto cuerpo de entre unos 4 y 7 metros de envergadura, su boca de hasta 1,2 metros de ancho y sus numerosas hileras de dientes aserrados hacen de éste un depredador excepcional.

No obstante su reputación de ‘devorador de hombres’ está muy lejos de lo cierto. No olvidemos que, como siempre, somos nosotros los que invadimos su hábitat y aun así jamás hemos formado parte de su menú.

 

Tiburón tigre (Galeocerdo cuvier)

Característico por las franjas verticales que recorren su cuerpo, similares a la de los tigres terrestres, y su morro estrecho pero a la vez con una mandíbula tremendamente potente (capaz de destrozar el caparazón de una tortuga) lo convierten en uno de los más hermosos y agresivos.

Su enorme apetito hace que no vacile al ingerir cualquier objeto que encuentre en las aguas.

 

Tiburón toro (Carcharias Taurus)

Se trata de uno de los tiburones más abundantes de todos, característico por su agresividad y hábitat, cerca de lugares poblados en costas tropicales, capaz de vivir tanto en agua dulce como en agua salada, aventurándose en ocasiones por ríos y afluentes.

Es por esta versatilidad por lo que algunos estudios lo catalogan como uno de los más peligrosos, alcanzando una envergadura máxima de 3,5 m.

 

Cada año se registran unos 75 ataques de tiburón a personas, la mitad de ellos en aguas estadounidenses y la mayoría a surfistas, siendo el 100% de los encuentros confusiones por parte del animal, ya que confunde al ser humano con presas.

 

Algunos de los ‘spots’ con más accidentes registrados son:

 

St, Leu, Islas Reunión

Estas aguas están repletas de tiburones, en ellas se toman diversas medidas para frenar los ataques, que ya suman 17, algunos de ellos fatales, como el de Elio Canestri, un surfista de 13 años, debido a la mordida de un tiburón tigre.

 

Ocean Beach, San Francisco

Con su famoso beach break, es una playa repleta de surfistas en las que curiosamente es posible divisar tiburones desde una jaula.

 

Umdumbi, Transkey, Sudáfrica

La salvaje costa de Sudáfrica es territorio de tiburones, muchas de sus playas tienen redes de contención, pero esta en concreto carece de ellas.

Son sus magníficas y potentes olas un reclamo para cualquier ‘rider’, registrándose ya ocho ataques fatales en los últimos años.

 

Lefties, Australia Occidental

Paraíso para todos aquellos que buscamos olas de calidad, es escenario de multitud de campeonatos y registra 11 muertes en los últimos 10 años.

 

Honolua Bay, Maui

Meca del surf, catalogada como la mejor ola de derecha para surfear.

No sufre ataques desde 2003, pero son muchos los avistamientos de tiburones tigre en la zona; en las playas vecinas son habituales los encuentros con ellos.

 

El crecimiento de la población y el aumento de esta en las aguas, junto con la recuperación de especies como el león marino (principal alimento del tiburón blanco) han conseguido que los encuentros sean más habituales.

Respetemos el mar y a sus habitantes, y disfrutemos de la mágica conexión que tiene el ser humano con este entorno.

¡Mucho Aloha!

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